El dorado XXI




Nelson Walter Martínez Espinoza

Un documental sorprendente que muestra al inicio imágenes como si fueran obras pictóricas de las montañas y el centro minero enclavado en el cerro a más de cinco mil metros de altura en los Andes peruanos.

Con una toma fija de más de cincuenta minutos, en un contrapicado que toma el subir y bajar de mineros y gente de la mina, es la metáfora de un hormiguero, las personas solo circulan por ese lugar, unas graderías de piedra y lodo enmarcadas en promontorios de basura, es el marco para contar en off una serie de historias y sensaciones de la vida en la mina.

Una mujer cuenta su historia sorprenden, de la extrema pobreza con unos cuantos soles en el bolsillo, su marido y nueve hijos muertos de hambre y frío, llegan a esas montañas para empezar de la nada a reconstruir su vida esperando la solidaridad de la gente.

Su lección aprendida es: esta mina da oportunidades a los más pobres para sacarlos de su condición y encaminar a algunos a la riqueza.

Los relatos de las conversaciones en la radio, nos pinta a ese Perú profundo, donde la cotidianidad está pintada por aquellas historias de maldad, éxito y ambición, todos vienen por el oro, mientras la vida del país transcurre en las noticias de la radio y los comentarios de la gente, el Estado no llega a ellos pues se encuentran en el borde del fin.

Con pocas escenas y tiempos largos la directora portuguesa Salomé Lamas, retrata la vida de un centro minero donde reina el trabajo forzado, en un lugar inhóspito, las costumbres andinas y las creencias que se reproducen de generación en generación por las historias contadas cuando se acullica para constituir el momento del encuentro.

Es la vida en la mina, llena de sacrificios y penuria, esa búsqueda incesante por el dinero que, en la mano de jóvenes solteros, termina distribuida en el consumo de alcohol y mujeres de compañía.

Una raza de vida tan intensa, combate el frío de la montaña con sus fiestas patronales donde lo ganado reluce en el despilfarro de los “oferentes” o “pasantes de la fiesta”, todo el dolor y sacrificio se revierte al compartir la fiesta, el desahogo y la búsqueda de satisfacción momentánea que es un preludio al trabajo forzado, conformado un ciclo sin fin de trabajo, dolor y fiesta.

Me sorprende la sinopsis que plantea la directora al decir: “ahí los pobladores son llevados por una ilusión a la autodestrucción, motivados por los mismos intereses y utilizando las mismas herramientas que las usadas en tiempos ancestrales”. 

Para la raza aymara la autodestrucción no es una opción, ni siquiera está latente en el inconsciente, solo la pérdida de su naturaleza puede lograr la disfunción autodestructiva, tal como ocurriría en cualquier ser humano de cualquier cultura.

Ficha Técnica

Director

Pier Paolo Pasolini

Guion

Pier Paolo Pasolini

Productora

Arco Film Roma

Género

Documental

País

Italia

Año

1965

Tiempo

90 Minutos


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